martes, 4 de septiembre de 2012

CRESTAS EN TOMATE FRITO CON COMINO




Es realmente un misterio la procedencia del actual nombre de Andalucia PINCHANDO EN ESTE ENLACE LO PUEDEN COMPROBAR, lo que sí me queda claro es que el nombre de Andalucia viene de Al-Andalus; ésta palabra que aparece por primera vez en una moneda datada en el año 716 y que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de España.

La formación del estado Al-Andalus comenzó en el año 711 con la conquista de los árabes y de los bereberes de Hispania, ocupando la mayoría de la Peninsula Ibérica, dominaron prácticamente casi toda la península, hasta la reconquista cristiana en 1492.

Durante el Imperio, en Al-Andalus vivian armonía y convivencia musulmanes, judíos y cristianos; una sociedad multi-étnica donde había libertad de rezos y costumbres.  Una sociedad muy avanzada culturalmente, reconocida por los avances en medicina, astrológia, física, matemáticas; la cultura en general con disciplinas como la música, la poesía, la arquitectura, la prosa, el arte, por todo ello fueron admirados en toda Europa.

Los árabes hicieron de Al-Andalus un centro integral de la revolución agrícola de toda Europa, introduciendo legumbres, frutas, especies y verduras en nuestros campos; existía una administración de la tierra con impuestos designados y eran verdaderos maestros en el desarrollo de la agricultura.    
Con todo ello su contribución al mundo de la gastronomía fue decisiva para nuestra cocina regional.     

La influencia árabe hace que la verdura se guise, que apreciemos las mezclas agridulces, el empleo de la almendra, los piñones y las pasas en los platos de carnes y verduras, uso de especies, y un larguisimo y extensisimo etc.; establecieron el orden en servir los platos: sopas, carnes y dulces, incluso la “urbanidad”, mesa y el mantel; un refinamiento que era desconocido en los pueblos cristianos del resto de la península ibérica y que transformó muchas costumbres.

La cocina de Al-Andalus que se gestó a partir del siglo VII que fue transmitida por los mozárabes y muladíes, dieron en gran medida forma a nuestras recetas, a los platos andaluces, herederos directos de la cocina de entonces.      

En “Mi cocina” intuyo sus huellas, los productos que nos trajeron a nuestra tierra, esos sabores y olores que me fascinan y como andaluza me siento orgullosa de nuestra gastronomía, de su origen, de su historia, por lo que procuro por todos los medios seguir las tradiciones culinarias que me inculcaron mis antepasados.     
Algunos de ellos se pueden apreciar en esta receta.

En muchos bares o restaurantes malagueños, en sus cartas suelen ofrecer “crestas”, se puede llegar a pensar que son crestas de gallo que antiguamente se solían comer fritas, pero no son de gallos ni de gallinas; es una pequeña hamburguesa de carne picada muy especiadas y que suelen ser picantes.   El nombre viene de la palabra “keftas”, nombre que en el Magreb se les da a las hamburguesas de cordero.

En las carnicerías malagueñas las podemos encontrar ya preparadas.  A pesar de comprar en establecimientos de mi entera confianza, personalmente prefiero prepararlas a mi gusto.

¿Cómo las hago?

Aunque lo auténtico es el cordero, suelo usar carne picada de ternera (y en algunos casos una mezcla de cerdo-ternera).
En un bol poner la carne picada, un trozo pequeño de cebolla dulce rallada, un poquito de cilantro fresco picado, un huevo, un trozo de pan empapado en leche, dos cucharadas soperas (depende del gusto y de la cantidad de carne) de Ras Al Hanout (en su defecto una mezcla de pimentón picante, comino molido y canela), sal y pimienta al gusto.
Amasar bien hasta que se mezclen todos los ingredientes de forma homogénea.
Formar albóndigas pequeñas y aplastarlas con la mano.   Reservarlas en el frigorífico.
(Se puede servir dentro del pan de hamburguesas, a la plancha o hechas en la sartén con un poco de aceite de oliva, hasta que estén hechas por dentro).
En esta ocasión las preparé fritas en aceite de oliva pasándolas previamente por harina y presenté junto con una salsa de tomates frito natural con comino.

¿Cómo lo hice?

Preparar la salsa de tomate:
Rallar los tomates, pasar por un colador a fin de que no llegue a la sartén las semillas, sólo la pulpa.

Poner en una sartén un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra ( estoy usando aceite de Rio Gordo...malagueño), incorporar media cebolla fresca picadita en trozos pequeños y pochar a fuego lento con cuidado de que no se queme, añadir el tomate, salar al gusto.

Estará listo cuando burbujee el aceite por encima del tomate.
En ése momento echar un chorreoncito de vino blanco (uso un fino Montilla-Moriles) y un poco de agua, dejar unos minutos.
Añadir dos cucharadas pequeñas de comino recién molido remover y mezclar bien en el tomate frito.

Para emplatar:
Pochar unos tomatitos cherries en una sartén con un poco de aceite de oliva y reservar.
Echar el tomate frito en el fondo del plato, colocar las crestas en el centro y los tomates a un lado.
Picar cilantro fresco y echar por encima.
Acompañar con unas patatas fritas.

¡¡ Buen provecho !! Y ya saben disfruten de Málaga, disfruten de Andalucia......

12 comentarios:

  1. A mi también me gusta prepararlas en casa y sí, cuando fui a vivir a Málaga me sorprendió ver "crestas" en algunos sitios en los que no me cuadraba mucho, hasta que un día pensé que lo mejor era pedir una cuando... Sorpresa... Me encontré con una hamburguesita deliciosa!!!
    Probaré a preparar ese tomatito para acompañarlas, porque el comino es una especia que me encanta.
    Un abrazo.

    Pilar.

    ResponderEliminar
  2. No sabia que le llamais crestas al leer el titulo creia que eran otras crestas je, je.
    De todas formas me apunto tu receta que las voy a probar prontito.
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Estupendo plato y muy buena la introducción.

    saludos

    ResponderEliminar
  4. Chiquilla que pensé que hablabas de las crestas de los gallos, me ha pasado como a Dolores. Como también se comen y parece ser que resultan deliciosas, pues oye....podría ser que pusieras una receta con ellas ¿no?. En fin, aunque no he probado las de gallo, me quedo con estas que son de carne jejejeje. Y asi tal cúal las has presentado, con su salsita de tomate con comino que por cierto no sabes lo que me gusta esa especia. Comino y canela, mis favoritas, con eso te lo digo todo.
    Me ha gustado la introducción que has hecho, entrar en tu cocina es lo que tiene, siempre acabas sabiendo y aprendiendo alguna cosita más.

    Biquiños mil, preciosa :)

    ResponderEliminar
  5. Mira que ni iba a leer la receta al ver lo de "crestas", me creia que eran de gallo y sólo de pensarlo se me había puesto el cuerpo malo...jeje. Menos mal que la he leído y he descubierto esta curiosidad y por supuesto esta receta tan rica.
    Besitos

    ResponderEliminar
  6. Entrar en tu blog es aprender algo nuevo cada día, sea algo histórico o la receta en si. Me gusta el Ras el Hanout así que estas hamburguesas deben estar muy buenas.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. En Marruecos cuando tomaba los keftas en los kioskos de la calle los hacían a las brasas y a la hora de servirlos te lo ponían en un bocata con la salsita de tomate y lo sazonaban con sal y comino. ¡Buenísimos los que has preparado tu en esta ocasión!. Y como historiadora perfecta. Besitos.

    ResponderEliminar
  8. Buenas tardes,
    Acabamos de estrenar una plataforma para subir recetas de cocina y quería recomendarla a vuestra página. Es http://es.cibos.me/.

    ResponderEliminar
  9. Me gusta la receta, pero el nombre me ha llamado mucho la atención,je,je.

    ResponderEliminar
  10. Los malagueños las conocemos bien, mmmm picantitas!!! Que ricas!!!

    ResponderEliminar
  11. Los malagueños las conocemos bien, mmmm picantitas!!! Que ricas!!!

    ResponderEliminar

Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...