martes, 6 de agosto de 2013

GAZPACHO DE KIWI CON QUESO FRESCO.



 


Verde que te quiero verde
verde viento verdes ramas
el barco sobre la mar
el caballo en la montaña.

Verde, que yo te quiero verde.   Federico Garcia Lorca.

Al igual que escribía en gran poeta andaluz en su Romance Sonámbulo, verde que te quiero verde….es el color que yo quiero en mi cocina, donde impera el color verde.

Casi sin darme cuenta, con el paso de los años el color madera de mis muebles se ha ido alegrando con las distintas tonalidades de verde, dándole vida y alegría a mi cocina.

Aunque el color verde está íntimamente ligado y se le asocia a la esperanza, con ésa ilusión sana y positiva, a la felicidad y al bienestar, para mí el color verde es el color de la naturaleza, con la que tiene una fuerte afinidad.

El verde es más que un color, es el color de la vida, es el color de lo fresco, de lo vivo en el sentido más amplio; lo sano es verde, como las sanas hortalizas y verduras, como los prados en primavera, como los olores de los bosques, de los pinos, como el verdor de los valles malagueños, como el verde de las hierbas marinas, las posidóneas; verde suave como las hojas nuevas de los árboles hasta el verde intenso de los bosques mediterráneos andaluces o el verde grisáceo de los olivos centenarios.

Verde como las finas hierbas, romero, laurel, tomillo, yerbabuena y albahaca que perfuman mi cocina: verde como las manzanas que la adornan.

Esa cocina que me recuerda la naturaleza….uno de los lugares de la casa donde paso una gran parte de mi tiempo.

Sí, mi cocina es verde, verde manzana, verde Nilo, verde mar….verde que te quiero verde.

Como verde, aunque en la foto no lo parezca, es el gazpacho-salmorejo-porra que preparé hace unos días especialmente para nuestros queridos amigos Jose y Marta, a quienes sé que les gusta degustar éste tipo de aperitivos.    

El año pasado ya les dediqué éste gazpacho de cerezas con ajonjolí.  



En ésta ocasión la verde pulpa del kiwi es la gran protagonista de la receta.


Hay un refrán que dice: "Una imagen vale más que mil palabras".  En la entrada de hoy no se cumple en absoluto, la foto al hacerla de noche, con la luz blanca intensa y mis prisas, quedaron grisaceas; así que por favor, lean las palabras y olvidense de las imágenes, usen la imaginación como en un buen libro o mejor aún, animense y prueben ésta exquisitez que les propongo.  

Por cierto, ¿sabían que el kiwi es originario de China?  El testimonio más antiguo del uso del kiwi, como planta frutal y ornamental, se remonta a la dinastia Ming en el 1200 a. de C. La primera reseña de su uso como medicinal remite al 300 a. de C.
El kiwi no tuvo difusión fuera de China hasta mediados del siglo XX, cuando se desarrolla comercialmente en Nueva Zelanda.
Hoy en día se cultiva sobre todo en el norte de nuestro país, principalmente en Galicia y Asturias.


¿Cómo lo hice? 
 
Ingredientes para dos personas:

Medio tomate bien maduro sin piel ni semillas, un trozo de pimiento verde, un trocito de pepino (pelado dejándole un poco de piel),  un trozo pequeño de cebolla dulce blanca, dos rebanadas de pan (asentado, del día anterior), vinagre de vino blanco, aceite de oliva virgen extra (a ser posible malagueño, en ésta ocasión de Riogordo), dos kiwis,  agua y sal.

Para adornar: queso blanco fresco, trozos de kiwi y sucedáneo de caviar rojo.

Para prepararlo:

En el vaso de la minipimer poner todos los ingredientes sólidos: tomate, pimiento, pepino, ajo, cebolla, los kiwis pelados previamente, pan, sal al gusto.

Echar los liquidos: medio vaso de agua, un chorreoncito de vinagre y un chorreón de aceite de oliva.

Batir durante unos minutos, hasta que la crema esté bien mezclada, sin grumos.
Probar y rectificar si es necesario de vinagre y sal.   Para rectificar la textura añadir agua o si desean que la crema sea más espesa añadir más pan.  

Guardarlo en el frigorífico hasta el momento de servir.
Adornar con trozos de kiwi, queso blanco fresco y una cucharadita de sucedáneo de caviar rojo.

Como habrán podido comprobar la base de ésta receta es el gazpacho andaluz, pero la textura la preparo como si de una porra antequerana o salmorejo se tratara. 

¡¡ Buen provecho !!  Y ya saben mi consejo: si pueden disfruten de Málaga. Feliz verano. 

9 comentarios:

  1. q maravilla de gazpacho!!! me encanta

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  2. Yo que siempre pensé que gazpacho solo había uno. Lo que se aprende en estos mundos.

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  3. Muy original y diferente, que bueno se ve.

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  4. Recetas fresquitas siempre apetecibles!!!

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  5. Cada vez me gustan más los gazpachos y salmorejos con frutas, creo que tenemos un mundo por delante para disfrutar y deleitarnos con estas combinaciones de sabores, este de kiwi es realmente seductor... el color verde me entusiasma en la vida y en la mesa. El poema de Garcia Lorca suena a música y alegria de tu tierra andaluza

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  6. Unas recetas muy ricas y fresquitas.
    Besos
    Cocinando con montse

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  7. esto si que es diseño y elegancia

    Un saludo

    www.sdesabor.blogspot.com

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  8. Eres original a más no poder Carmen Rosa, nada mejor que un gazpachito de estas características para aplacar la calor y comer de paso saludablemente.

    besines guapetona :)

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  9. Que buena pinta y además con tantos sabores diferentes que nunca había imaginado mezclar. Fantástico!!!

    Buen veranito wapa!!!

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Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

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