jueves, 15 de enero de 2015

CROQUETAS DE PUERROS, POLLO Y CHAMPIÑONES



No hay una sola vez que mientras preparo croquetas me venga a la mente Sandra.

Y es que sé que mi hija le ha “inculcado”, mejor dicho "contagiado" el gusto por mis croquetas.  Una y mil veces me lo ha dicho, quizás medio en broma o medio en serio, con ésa preciosa sonrisa que la caracteriza: me tienes que enseñar a hacer croquetas.  Y siempre le respondo: venga, vamos…cuando tú quieras te hago una “master class”.

¡¡ Juventud, divino tesoro !!  Y qué tesoro tan importante para la juventud es tener una gran amiga, de la de verdad, de corazón, con toda la complicidad y el cariño que va creciendo con el paso de los años…..

Ella es ésa amiga de mi hija, un tesoro....

Su nombre le viene como anillo al dedo: Sandra.  Nombre que deriva del griego “aleixen”, que curiosamente es el hipocorístico italiano de Alejandra y significa “Protectora”.   

Dicen que las personas llamadas Sandra son de naturaleza emotiva, amable y condescendiente, cordial, directa y franca, muy simpática y comunicativa.  Personas con un gran corazón y siempre dispuesta a ayudar a quien lo necesite y suelen destacar en profesiones como escritora, oradora, actriz, pintora, , comediante, música, humorista…..

Casi han definido a nuestra Sandra, así es ella:  su profesión, profesora, sus cualidades: dulce, cariñosa, siempre sonriente, generosa, actriz, cantante, bailarina, amante de los animales y amiga de sus amigos….en especial de mi hija.

Quizás por éste último detalle, debo y quiero dedicarle ésta entrada en Mi cocina, intentando explicar ésta receta como si estuviese físicamente a mi lado…..

Comenzamos pues a meter las manos en la masa:

He de confesar ante todo que la foto principal la hice hace ya bastante tiempo y que es de otra receta; pero he querido usarla, en primer lugar porque me encanta ése claro-oscuro de la foto en sí y la cantidad emplatada….y en segundo lugar y ante todo porque siempre, siempre me salen exactamente iguales.  Ni más grandes, ni más pequeñas, todas igualitas.



De hecho cuando en casa me ven sacar las fotos a las croquetas, me suelen “regañar” haciéndome la observación de que ya las tengo más que fotografiadas y que por desgracia, en la foto no se aprecia el sabor y olor que desprenden…..

Así que sin más preámbulos comenzamos con el paso a paso.

Ingredientes que vamos a necesitar:

Un puerro (la parte blanca), media cebolla blanca (fresca, tipo cebolleta), dos filetes de pechuga de pollo, cuatro champiñones, un vaso de harina de trigo (suelo usar de la marca Gallo), dos vasos de leche, cuatro o cinco granos de pimienta negra, una cucharadita pequeña de nuez moscada, sal, dos cucharadas soperas de mantequilla bien colmadas, dos huevos pequeños y pan rallado (me gusta usar también de la marca Gallo y que sea del más fino posible, aunque hay quien prefiere un pan rallado más grueso, es cuestión de gustos).

Los pasos a seguir:

Quitar la primera capa del puerro y de la cebolla, picándolas en trozos pequeños.

Cortar las pechugas de pollo y los champiñones en trozos muy pequeñitos, reservando por separado.

Machacar en un mortero los granos de pimienta.

En una cacerola echar la mantequilla, cuando esté liquida echar el puerro y la cebolla pochando a fuego lento removiendo durante tres o cuatro minutos hasta que estén blanditas (cuidado que no se quemen ni se lleguen a dorar).

Agregar el pollo y morearlo unos minutos, añadiendo a continuación los champiñones, sin dejar de remover dejar hacer dos o tres minutos más.

Echar la pimienta negra, la nuez moscada y salar al gusto.

Incorporar la harina, remover bien, dorándola durante un minuto; así se consigue que no sepa a cruda. 
Eso sí, procurando no quemarla porque si no amargarán.

Añadir seguidamente la leche (si queda demasiado seco pueden añadir un poco más de leche), removiendo con unas varillas procurando que no queden grumos.  

Llevar a ebullición, removiendo con una paleta de madera, hasta que espese y no se pegue en las paredes de la cacerola.   Hay que procurar que queden ni muy espesa, ni demasiado clara.

Pasar la masa a un recipiente, suelo usar una fuente.grande.


Taparlo con film transparente especial para cocina, así no le saldrá costra y dejarla enfriar a temperatura ambiente.

La masa requiere un tiempo de reposo antes de darle forma. Yo suelo dejarla como mínimo unas cuatro o cinco horas.

Cuando la masa esté bien reposada y fría, comenzamos a empanar las croquetas, para ello preparar los elementos necesarios:

Batir en un plato los dos huevos con un pellizquito de sal; es conveniente batir durante uno o dos minutos a fin de que no queden partes de la clara sin batir bien, ya que se quedarían adheridos a la croqueta y caerían al pan rallado al rebozarlas, y lo llenaría de grumos. Si esto ocurriera, retirar con las manos.

En un cuenco con bastante fondo (a ser posible de plástico para que se pueda manejar bien), echar el pan rallado.

Un plato llano y el recipiente donde vayamos a colocar las croquetas.

Lógicamente y es obvio, las manos tienen que estar bien limpias o usar guantes especiales para cocinar (los que suelen usar los cirujanos….).

Coger una porción de la masa con la mano derecha; posar la mano izquierda en el pan rallado quedando éste adherido en parte en la palma lógicamente.  

Poner la masa en la palma y haciendo movimientos tanto con las palmas de las manos, como con los dedos, ir dando la forma de croqueta e ir dejándola en el plato llano.  Unas al lado de otras, hasta que las tengamos todas hechas.

Ir empapando las croquetas (suelo hacerlas de siete en siete…manías que tiene una en la cocina) en el huevo batido de forma que queden totalmente cubiertas de huevo batido.

Cogerlas una a una, escurriendo y pasándolas al cuenco de pan rallado, haciendo movimientos envolventes con cierta “energía”, de forma que irán rozando unas contra otras quedando el pan rallado bien adherido, lisas y redondeadas.


(En ocasiones, sobre todo si me sobra huevo, suelo hacer un “doble rebozado”, pasándolas nuevamente por huevo y pan rallado, dándoles una mayor consistencia a la croqueta).

Antes de freir las croquetas es conveniente dejarlas que tomen “cuerpo” en el frigorífico durante unas cuantas horas como mínimo.     Suelo tener un recipiente especial para ello con su tapadera correspondiente.


En éste momento se pueden congelar, descongelando totalmente, a temperatura ambiente antes de freirlas.

A la hora de freírlas se puede hacer en sartén, una cacerolita con fondo o en freidora (ésta última es mi preferida, donde siempre las hago).  Lógicamente aconsejo aceite de oliva y que el aceite esté bien caliente y siempre, durante toda la fritura, a temperatura constante.

No echar en el recipiente muchas croquetas a la vez (bajaría la temperatura del aceite y las croquetas quedarían grasientas) y que éstas queden sumergidas por completo en el aceite bien caliente como he indicado anteriormente .

Una vez fritas las croquetas (deben quedar bien doraditas), escurrirlas bien (la freidora ya tiene una cestita para sacar las piezas del aceite; si se usa sartén u otro recipiente usar un colador para freírlas) y posteriormente colocarlas en un papel de cocina a fin de que éste absorba el excedente de aceite.

Si apetecen otros “rellenos” en ESTE enlace encontrarán las 19 recetas, todas ellas diferentes, como las deliciosas de salchichón malagueño, de morcilla, de pringá, del puchero, de…….

Y de la mano de mi hija, les animo a disfrutarlas…..

6 comentarios:

  1. Estas croquetas son muy completas, que pasada.

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  2. las croquetas están siempre riquisisisismas!
    muy buena receta
    un beesito

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  3. Seguro que Sandra seguirá tus pasos y le van a salir unas croquetas maravillosas, igual que las tuyas.
    Una combinación exquisita y es que las croquetas dan para muchas variaciones.
    Besos.

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  4. a tu casa q voy ahora mismo xq la pinta es deliciosa y me encantan las croquetas. deliciosas te han quedado

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  5. Qué pinta más espectacular! Seguro que Chicote te daba un sobresaliente ;)

    1 besazo y feliz finde!!

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  6. Que pinta mas buena y que ricas deben estar, a lo mejor me animo ha hacerlas a ver si tengo el mismo exito que con la tarta de turron y galletas.
    Besos guapa

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Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

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