SOPA DE JAMON IBERICO (CALDO BASE)
No hace mucho me preguntaba una amiga bloguera si yo en mi cocina usaba
concentrados de carnes industrializados a lo que contesté que efectivamente
suelo usar uno en concreto y en contadas ocasiones; me refería al tarrito que suelo tener en mi despensa de Bovril , un intenso concentrado ideal para los
pasteles de carne tan típicos de Inglaterra que tanto gusta en casa, ya sea el
clásico “cottage´s pie” (de ternera)
o el “sheperd´s pie” (de cordero). Pinchando en éste enlace verán la receta
Suelo usar Bovril ya que sigo fielmente la receta que hace muchos,
muchísimos años me enseñó una buena amiga inglesa.
Aunque no soy en absoluto partidaria de los cubitos, sobres
o granulados de caldo, respeto su
consumo, aunque no lo comparto, entiendo a aquellas personas que los usan como recurso
cuando no disponen de tiempo; aunque mi consejo es que lo
hagan, que no supone mucho esfuerzo, que económicamente no es algo disparado
hacer un buen caldo ya que se puede aprovechar alimentos que en algunos
momentos igual se creen que no son útiles (huesos de jamón, carcasas de pollo,
huesos de asados, etc.) y la diferencia de sabor y calidad es inmensa, sin
olvidar que un caldo base hecho en casa es uno de los pilares de muchos platos.
Uno de los caldos base que más me gustan es éste de jamón, jamón
de bellota, que una vez gastado previamente, le pido a mi marido que lo trocee
y poder así guadarlos en el congelador. Los
que más suelo aprovechar son los que suelen comprar mis suegros, quienes nunca
logran “repelarlos” al completo, por lo que tienen la suficiente carne como
para hacer un reconfortante caldo con un sabor realmente exquisito, ya sea para
tomar como sopa o tenerlo como base para salsas y guisos.
Un sencillo fondo de jamón ibérico hecho con los restos
duros adheridos al hueso, que en ocasiones como ésta son estupendos trozos de
jamón.
Suelo en ésta ocasión usar olla exprés, algo inusual en mi forma
de cocinar, pero indispensable para mi en éste tipo de caldos, donde quiero sin
necesidad de tener cociendo los ingredientes horas y horas, extraer, reducir y
concentrar todo el sabor y valor alimenticio de los ingredientes.
¿Cómo lo he preparado?
En la olla exprés poner abundante agua fría, echar los
huesos del jamón, dos o tres zanahorias enteras peladas, una cebolla blanca
cortada por la mitad y dos patatas troceadas (si gustan pueden añadir toda la
verdura que prefieran, incluso para darle un color más oscuro pueden dejar la
piel de la cebolla).
Dejar cocer con la olla abierta y cuando comience a hervir,
empezará el caldo a generar una espuma con las impurezas; retirarlas con un
cucharón tantas veces como sea necesario, hasta que el caldo quede limpio.
Cerrar la olla y mantenerla cociendo una media hora
aproximadamente y retirarla del fuego.
Una vez baje la válvula de presión, abrirla y dejar cocer
sin tapar durante otra media hora más.
Pasado éste tiempo retirar los huesos de jamón y colar el
caldo.
Si los huesos tienen trozos de jamón, éstos estarán cocidos
y se pueden cortar en trozos pequeños para acompañar una sopa, añadiéndole
arroz, fideos, pan, trozos de las verduras, etc….
Se conserva el caldo en el frigorífico cuatro o cinco días,
aunque si se tarda en utilizar, congela perfectamente.
Disfruten de una rica sopa, de una buena base para cualquier salsa, para croquetas...
6 comentarios
Suelo echar hueso de jamón al caldo aunque acostumbro hacerlo con otras carnes también.
ResponderEliminarIdeal para comer un plato de sopa o como base de una salsa también.
Besos.
Me encanta este caldito y en estos dias con el frio y la lluvia apetece a cualquier hora....besos
ResponderEliminarQue rico, esto ahora con este tiempo es una maravilla y encima casero
ResponderEliminarLos aromaticos y deliciosos caldos de jamon son una sena de identidad en mis sopas y guisos, sin abusar por la contundencia del sabor pero son un punto de sabor que claro que sustituye a las pastillas de caldo. Completamente de acuerdo con lo que cuentas..Un beso muy grande preciosa!
ResponderEliminarEstá claro que no hay nada en este mundo como un buen caldo hecho en casa, aunque tengo que decir que yo también suelo tener el Bovril siempre listo para cierto tipo de recetas.
ResponderEliminarLa verdad es que el final de los jamones y paletas que comemos en casa es ese, terminar en un caldo o en algún cocidito de los ricos!!
Un beso.
Pilar
Totalmente de acuerdo contigo, nada como un caldo hecho en casa, aunque como tu dices en ocasiones se utiliza un concentrado y tampoco pasa nada.
ResponderEliminarMuchas veces hago el caldo muy, muy concentrado y luego le pongo una hojita de gelatina y lo meto en cubiteras, queda perfecto y con mucho sabor para tener siepre pastillas caseras.
Besicos
Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.