lunes, 6 de febrero de 2012

BIZCOCHO DE PEPPERMINT



























El color de “Mi cocina” es verde.

En multitud de ocasiones me pregunto por qué desde que recuerdo asocio éste color con ésa estancia de la casa y últimamente con más énfasis se ha convertido en el color predominante de mi cocina real y por ende de la virtual.

Me consta que existen estudios sobre la influencia sobre las sensaciones y emociones que los colores tienen sobre las personas, a la hora de decorar o rodearnos de ellos, sobre la percepción de amplitud, calidez, estados de ánimo e incluso indirectamente en nuestro organismo, en definitiva el color es energía, es sólo una elaboración de nuestra mente, forma parte de la luz que nos rodea y ejerce en cada persona una influencia subliminal.

Se tiene en cuenta esos estudios tanto en decoración, como en publicidad, en marketing, a la hora de diseñar cualquier producto, en la imagen de una empresa, incluso en la moda, en definitiva los colores nos influye en todo lo que nos rodea.

El color verde tiene sensación calmante, es el color más relajante para el ojo humano, simboliza la esperanza y se relaciona con vegetación, frescura, es un color tranquilizador; según ésos estudios tiene una fuerte relación a nivel emocional con la seguridad, con la protección y la curación emocional, el verde “oliva” es el color de la paz, curiosamente forma parte de las banderas de mi tierra (tanto la andaluza, como la malagueña).

He podido leer que equilibra emociones, revitaliza el espíritu y ante todo, que el verde es el color de la naturaleza por excelencia.

Quizás por ello reacciono inconscientemente y casi todo lo que me rodea en “Mi cocina” es de color verde: las manzanas tanto las que decoran mi jarrón como las pintadas en uno de los cuadros realizados por mi suegro y que cuelgan en sus paredes, los guantes del horno, las plantas, las cortinas, los cojines, mi delantal y últimamente cualquier “artilugio” necesario para cocinar o hacer pasteles o bizcochos que me regala mi marido, nada más verlos (me llaman su color verdoso), predomina el color verde en ésa estancia, luminosa y amplia donde me relajo y disfruto cocinando y los que me rodean degustando (o sufriendo) lo que cocino.

En ocasiones se asocia también el color verde a la falta de experiencia, se suele decir “está muy verde” para describir a un novato. Y hay que reconocer que soy una novata en el mundo de los pasteles y bizcochos, aunque desde hace poco mas de un año, a base de probar y experimentar, una y otra vez, podemos disfrutar de “pequeños” momentos dulces.

Entre mi marido que no deja de escapar la oportunidad de comprarme todo lo que creo necesitar para ésa “andadura”, mejor dicho “aventuras” pasteleras y mi prima Lidia (toda una maestra en el mundo del fondant, cupcakes, pasteles y todo tipo de dulces), nada más hay que ver su blog, La cocina dulce de la Srta.Mol, blogspot.com, que me regaló un sinfín de productos para “jugar” a pastelera, ando últimamente en la cocina, con las manos en la masa realizando experimentos.

En ésta ocasión, con unos moldes preciosos (de color verde limón), pequeñitos, unas gotitas de colorante (verde oscuro, intenso) y un chorreoncito de sabor a peppermint ( mint en inglés es un término general para varios sabores y plantas), a menta, a hierbabuena, hice ésta especie de esponja comestible, tan bonita que realmente daba pena comérsela.




Miraré la escala de colores, y se me ocurre poder hacerlos rojo con sabor a fresa, violeta con sabor a lavanda, amarillo con sabor a limón, crema con sabor a almendra.....seguiremos experimentado y descubriendo nuevas texturas, nuevos sabores en los bizcochos, con colores que ante todo den alegría en nuestra mesa, que la haga divertida y nos transmitan felicidad, dulzor, paz...en definitiva buenas sensaciones.

La base la preparé siguiendo los pasos del bizcocho clásico de mi libro (indispensable) 500 pasteles de Susannah Blake.

¿Qué pasos seguir?

Precalentar el horno a 180º C.
Batir 170 gramos de mantequilla a temperatura ambiente con 140 gramos de azúcar hasta que blanquee y esté cremosa.
Añadir tres huevos, uno a uno, sin dejar de batir.
Mezclar 140 gramos de harina (uso de Harimsa, bizcochona) con una cucharadita de levadura especial para pasteles (uso Royal) y tamizarla (pasarla por un cedazo o colador) sobre la mezcla de mantequilla, azúcar y huevo y remover.
Incorporar, sin dejar de remover la mezcla, dos cucharadas soperas de leche, un chorreoncito de sabor a menta, peppermint y por último unas gotitas de colorante especial para pastelería (ambos productos se vende en establecimientos especializados, incluso en grandes superficies, existen también tiendas on-line).
Engrasar los moldes pintándolos con mantequilla derretida y echar la mezcla en los moldes´, alisándolos y procurando no llenarlos por completo.
Hornear durante unos veinte minutos (depende del molde y del horno) o hasta que la mezcla suba, se dore y se compruebe con un palillo de madera salga limpio insertándolo en el centro.

Empezamos la semana con alegría y dulzura.

10 comentarios:

  1. Un bizcocho muy original, sobre todo en su color, se ve divino. Tiene que estar muy bueno.
    UN besín.

    ResponderEliminar
  2. Ahhh Carmen, me has dejado alucinada criatura!!. Pero que original este bizcocho, y que preciosidad hija, si es que te ha quedado divino. A mi ni en un millón de años se me hubiera ocurrido preparar uno con peppermint, mira que color más chulo, si hasta me daría penilla cortarlo y comermelo. Bueno no, para serte franca, me tomaba ya un trocin ahora mismo, la curiosidad me puede jajajaja.

    Biquiños encanto :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡¡ Merchi, dejar alucinada a una verdadera maestra es super dificil !! Pero gracias.
      Mi hija me preguntaba ¿Mamá ésto se come? En la foto no se aprecia la altura del bizcochito...pero realmente parecía una esponja.
      Si te animas y lo haces, verás que es un "experimento" que merece la pena realizar.

      Eliminar
  3. Aparte de bueno que ya lo doy por hecho, te ha quedado precioso y es verdad lo que dices de los colores influyen muchisimo en nosotros, o por lo menos en mi. Besos

    ResponderEliminar
  4. pero buenooo!!.carmen rosa..desde que no vengo te has echo una repostera de categoria.
    vaya bizcocho mas original!!..
    muchos besos!

    ResponderEliminar
  5. Pues mi color es el azul,cómo el mar.Me pasa cómo a tí me ha dado por comprar las varillas azules,el rallador azul.el delantal azul jaja.Es verdad que dan ganas de hincarle el diente,tiene que estar riquísimo.Has visto que ya puedo comentar por aquí?soy Olimpia.Un saludo Carmen Rosa.

    ResponderEliminar
  6. Mi cocina es azul pero no me importaría cambiarla por ese verde, que delicia y que bonito, es la primera vez que veo un bizcocho así.

    Besitossss ah te vi en una foto con Dani Garcia, estás guapiiiisima.

    ResponderEliminar
  7. pues mira que casualidad, el verde es mi color favorito, y también se dice que.. la que viste de verde.. por guapa se tiene jajajaja.

    el bizcocho es de lo más original !! besos.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...