viernes, 12 de diciembre de 2014

PIPEO DE CASARABONELA



Mi queridísima más que amiga, comadre, casi como si fuese mi hermana Ana Herrero de siempre dice que mi marido es el "Richard Gere" malagueño, que por cierto es uno de mis actores preferidos (no sólo por su magnífico trayectoria profesional, sino también por una pasión que comparto con él: la filosofía oriental…seguidor y amigo personal del Dalai Lama).   Le llama así, "Richard Gere malagueño" porque dice que se parecen muchísimo fisicamente los dos y yo también así lo creo.

Aunque otra de nuestras amigas, desde hace muchísimos años, le solía decir que tenía cuando más joven, un gran parecido con Antonio Banderas, el genial y mundialmente famoso actor malagueño. Al que admiro sobre todo porque suele llevar a gala sus raíces, presume de ser malagueño.

Quizás éste último parecido tenga un punto de lógica…muy lejana, casi imposible, pero quien sabe si entre sus ancestros tienen algún lazo de unión; les cuento:

En los pequeños pueblos malagueños, al igual que ocurría en la barriada de la capital malagueña donde yo nací (El Palo), todos los habitantes se conocían unos a otros, casi todos estaban emparentados, quizás por la falta de infraestucturas que existía hasta hace pocas décadas, por lo que era difícil poder desplazarse de un lugar a otro.

Tanto el internacional Banderas, como mi marido, tienen parte de sus raíces en un precioso pueblo malagueño: CASARABONELA (aqui lo pueden ver) 

Uno de los más característicos pueblos de la sierra malagueña, concretamente es en Sierra Prieta, donde en cuya falda, en su ladera se acuesta éste pueblo blanco.

Allí nació y vivió su madre, Ana Banderas…..de allí, era la abuela paterna de mi marido. En sus plazas jugaba de niño cada verano bajo la atenta y cariñosa mirada de su abuela Catalina.

Visitar Casarabonela reaviva mi imaginación, veo a aquel niño, rubio, con carita de pillo encaramado en el balcón de la Plaza del Ayuntamiento, ante su pícara mirada, se asoma un dulce valle de olivos y acebuches, rodeados por la sierra cubierta de pinares.

Mira hacia abajo y divisa los alrededores del pueblo, sembrados de bancales donde crecen hortalizas y frutales, naranjos y olivos que llegan hasta el pie mismo de la sierra en busca del milagro de las aguas que brotan de los manantiales.

Aspira y le llega el olor de los olivares y de los campos sembrados de cereales y el aroma de la mar, hasta alli llega el salitre y es que allá a lo lejos, al fondo, como si de un espejismo se tratara, él divisa el mar entre montañas azules, ése mar que desde pequeñito adora.

Huele a mar, a aceite, a olivas recién prensadas, a las brasas de un buen fuego, huele a pan recién horneado, huele a bosques…..

Y caminamos de la mano respirando su esencia de calles quebradas, de plazuelas insólitas, de calles empedradas y empinadas que parecen no querer tener fin, iluminadas por el blanco resplandeciente de sus encaladas casas que proyectan sus sombras unas sobre otras.

Casarabonela, embrujo morisco en plena Sierra de las Nieves situada en el borde occidental de la Comarca del Valle del Guadalhorce.

El plato por excelencia de Casarabolena es el “Pipeo” (el nombre, le vendrá porque se prepara primordialmente con las pipas de las habas....
 


Una receta rescatada del olvido, de elaboración meticulosa, con productos de temporada, un guiso sencillo, humilde pero a la vez completo, delicioso, muy gratificante al paladar y especial para los frios días de invierno; el más emblemático de la zona que suelo preparar en ésta época…que es cuando puedo encontrar de los valles malagueños habas frescas, chícharos y alcachofas….


Aunque ya publiqué la receta del PIPEO en el año 2011, vuelvo a publicarla nuevamente en ésta ocasión más completa y con fotos más actualizadas. ¿Se animan a probarla?


¿Cómo la hice?

Ingredientes para dos personas:

Para la sopa:
Un cogollo de lechuga (a ser posible malagueña, no sólo porque sea de Málaga, es una especie en concreto, pero puede servir cualquier tipo de lechuga), un cuarto de kilo de chicharos (guisantes frescos, pero pueden servir congelados, aunque el sabor no será el mismo), un cuarto de kilo de habas frescas, una alcachofa, ocho almendras, dos dientes de ajo, una cucharada pequeña de comino molido, una cucharada de pimentón dulce (pimiento molido), seis cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (en ésta ocasión de Ardales, pueblo malagueño muy cerca de Casarabonela), un trozo pequeño de pan, una patata pequeña, un litro de agua y sal al gusto.  

Por cierto, qué maravillas de aceites tenemos en la provincia de Málaga. El de Ardales, de Mondrón, de Periana, de Riogordo, de.....
 

Para las bolas:
Un huevo, un diente de ajo, una ramita de perejil, sal, medio vaso de aceite y pan rallado (el que admita).

Los pasos a seguir:

Primero dejar preparadas las bolas, para ello batir el huevo, echar el pan rallado, el diente de ajo muy picadito y el perejil, sazonando al gusto.

Amasar bien, hacer las bolas (como si fuesen albóndigas) y freírlas en abundante aceite caliente; cuando estén doradas, sacarlas y reservarlas sobre papel de cocina.

Desgranar los habas y los chicharos (la piel de las habas se puede usar para tortillas o cualquier otro plato), reservar las semillas.

Quitar las hojas exteriores de las alcachofas, cortarle la punta y partirla en cuatro trozos.

Pelar la patata y cortarlas en gajos, cascándolas.

En una cacerola echar el agua y poner a cocer las alcachofas, dejándolas hacer.

Mientras en una sartén echar el aceite de oliva y freir las almendras (sin pelar), los dientes de ajo (pelados previamente) con cuidado de que no se quemen.  Retirarlos y en el mismo aceite freir el trozo de pan.

Echar en un mortero las almendras, los ajos fritos, el pan, el comino y el pimentón machacándolos de forma que quede una masa homogénea bien compactada. Reservar.

Añadir el majaillo a la cacerola, agregando las pipas de las habas y las patatas, salar al gusto y dejarlo cocer unos diez minutos.

Cortar la lechuga en trozos pequeños e incorporarla a la olla junto con los guisantes, dejándolos aproximadamente unos diez minutos más a fuego lento, si es necesario añadir un poco más de agua (que esté caliente).

Apartar del fuego, echar dentro las bolas…..y listo para servir…
  

¡¡ Buen provecho !!

Y recuerden mi consejo: disfruten de Málaga, de sus valles, sus sierras, sus pueblos blancos, sus bosques, del arte y la cultura, de su gastronomía, de su sol y su mar….siempre la mar.

5 comentarios:

  1. Ummmmmmmmmm que pena no poder meter la cuchara seguro que esta de rexupete, no hay mas que ver las fotos como siempre te ha quedado de relujo.
    Un post precioso me ha encantado conocer un poquito mas de tu tierra y seguro que tu marido es tan wapo o mas que Richard Gere o Antonio Banderas no solo fisicamente si no interior mente que ya sabes que esa es la mejor belleza de las personas al igual que tu que tambien eres wapisimaaaaaaa.
    Bicos mil y feliz finde .

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  2. Esos guisos caen de maravilla sobre todo si hace frio, un beso guapa

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  3. Un plato de los que no deberían perderse. Nunca lo he probado, pero no tardaré.

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  4. Hola Carmen Rosa: Estoy emocionada de leer tu reseña y apenada por no poder seguirte como me gustaría.

    Me ha encantado la receta que nunca había leído y el el homenaje que le has hecho a tu marido y al pueblo de Casarabonela, tan bonito y con ese entorno tan privilegiado.

    Me impresionó mucho descubrir hace algun tiempo, una colaboración que mi bisabuelo realizó en uno de los más importantes periódicos de la época "El Imparcial", un artículo periodístico que realizó tras una visita a Casarabonela, en el que a través del habla típica de los lugareños, describía la injusta realidad social del pueblo. Creo que salió publicado en primera página y fue enviado por telegrama a Madrid para que fuera publicado al día siguiente (Urgente).

    ¿Sabes que cuando quise dar a conocer a mi bisabuelo le envié a Antonio Banderas un dossier con su biografía, algunas de sus poesías, su libro Cartucherita y una carta pidiéndole apoyo. Yo pensaba que me contestaría pero quizás todas sus obligaciones han impedido que Antonio conozca a Arturo. Creo que si conociera su vida podría interesarse por esta parte de la Málaga del siglo XIX donde tenían cabida tantos intelectuales malagueños. Yo siempre pienso: Quizás algun día le eche un vistazo y me llamen para interesarse. Todo un sueño que me gustaría hacer realidad.

    El mensajero a pesar de ser muy cercano a él, no se interesó por el escritor malagueño, y probablemente no mostró ningún interés cuando se lo entregó. Es una espinita que tengo y espero algún día poder llegar a él a través de otro medios.

    Yo había pensado buscar a alguien cercano a su madre y espero que algún día pueda presentarse en Málaga una película sobre Arturo, D. Narciso Díaz de Escovar y el resto de los intelectuales malagueños que hicieron de la Málaga del siglo XIX, quizás la época más importante dentro del mundo de la cultura malagueña.

    Wapa, te deseo una felicísimas navidades y que se cumplan todos vuestros deseos para el próximo año. Tenemos que vernos un día y quizás podríamos aprovechar algun día que vayas a Málaga estas navidades pues ahora voy a tener unos días de vacaciones.

    A ver si nos vemos y pasamos un rato juntas.

    Muchos besitos.

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  5. Conozco Casarabonela pero no esta comida que debe estar buenísima, entra hambre nada mas que con verla. ¡¡¡Feliz Navidad!!!

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Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

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