viernes, 11 de diciembre de 2015

COMPOTA DE BATATAS, MEMBRILLO Y PERO



Quizás inculcado por el amor a mis mayores, a la tierra (y el mar) donde nacieron y  donde yo nací, éste lugar que los fenicios llamaron Malaka, siempre me ha movido un interés especial por su historia, sus tradiciones, su cultura y como no, por su gastronomía.     

Sí, Málaga, es mi tierra y su mar es mi mar; un lugar siempre presente en mi vida y por ende en Mi Cocina, en mi blog, donde las costumbres culinarias de mi gente, esos platos, ésas recetas y costumbres gastronómicas que suelo preparar es un legado que mis antepasados, malagueños, me enseñaron.     

Ellos también aprendieron de sus mayores y pienso que la forma de cocinar fue pasando, año tras año de padres a hijos, de generación en generación y  constituye sin lugar a dudas una herencia que también forma parte de la historia malagueña, de su cultura e idiosincrasia que en gran medida, dentro de mis posibilidades intento compartir, difundir, preparándolas, fotografiando los platos en gran medida y sobre todo para que mis hijos y las generaciones más jóvenes de mi larga y numerosa familia no las olviden y se pierdan para siempre. 

Ésta receta, casi cae en el olvido….se encontraba en un oscuro rincón de mi memoria que sin querer, sin darme cuenta está cerrado a cal y canto.     

Gracias a mi suegra, mi querida y dulce Paquita (tengo la suerte de que se llama incluso como mi madre), me ha hecho recordar y disfrutar como en mi más lejana niñez cuando mi madre, en las húmedas y frías tardes de Otoño, preparaba grandes ollas de membrillo, castañas y batatas cocidas para merendar y en ocasiones, éste delicioso postre, una dulcísima compota de frutos otoñales.

La recuerdo comentándome, al igual que me suelen contar mis suegros…¡¡ Cuanta hambre nos quitó una batata, cuando había !!   Nuestros mayores, los que hoy tienen más de ochenta años (mi madre contaría unos 90), sufrieron los estragos de la cruenta guerra civil de nuestro país, que en Málaga fue especialmente dura, arrastrando a las personas, sobre todo a los más humildes a la miseria, al paro, a las penurias…y al hambre debido a la escasez de alimentos.   

Una batata cocida, una taza de negra “cebá”, una arenca, una “graná”, un membrillo a bocados…..podía llegar a ser todo un gran festín.     Entonces sí que donde comía uno, podían comer todos los componentes de la familia en contraposición del viejo refrán que dice, donde come uno, no comen dos.   

Hoy he preparado la compota al estilo de mi suegra, con batatas, peros y membrillos.

¿Sabían que el cultivo del membrillo fue anterior incluso que el de las manzanas? He llegado a leer que entre los antiguos griegos, se ofrecía un membrillo en las bodas, una costumbre que llegó de Oriente, de donde llegó a Europa, de hecho en la región de Cydonia, en la costa noroeste de Creta,  ésta fruta era conocida por los griegos como "Mela kudonia" o "manzana de Cydonia", de donde proviene también su nombre científico.
Los romanos también usaban membrillos; el libro de cocina romano de Apicio proporciona recetas para guisar el membrillo con miel, y hasta para combinarlos, sorprendentemente, con puerros.      Plinio mencionó una variedad, el membrillo de Mulvian, que podía comerse crudo (así era la costumbre que tenía mi madre, de hecho a mi me encanta).

E incluso, recuerdo que tenía por costumbre poner membrillos dentro de los roperos para dar buen olor.

El membrillo se cultiva en diversas partes de Europa, en las áreas centrales y del sur, donde los veranos son lo suficientemente cálidos como para que la maduración sea buena.    No son cultivados en grandes cantidades; tengo entendido que generalmente sólo uno o dos árboles de membrillo son cultivados en un huerto junto con manzanos y otros árboles frutales.

Actualmente el membrillo también es muy utilizado como árbol ornamental.  Yo, como adorno, tengo éste cuadro pintado por mi suegro en mi cocina (es un detalle del cuadro en si)

Al igual que éste, de peros, que en definitiva dió pié al logo de mi blog: los peros y manzanas.

Ésta receta, la entrada de hoy va dedicada a éstas dos maravillosas personas, a las que quiero como si fuesen mis padres, mis suegros Paquita y Pedro, quienes cada día me siguen enseñando y demostrándome que tienen aún mucho por enseñarme de la vida.

¿Cómo preparar la receta de hoy? Siguiendo la receta de mi suegra.

Ingredientes para dos personas:
 
Una batata mediana, un membrillo, un pero, una rama de canela, seis clavos de olor, una cucharada pequeña de matalauva (llamado también anis verde), una cucharada pequeña de ajonjolí, cuatro cucharadas soperas de azúcar moreno y medio litro de agua.

Los pasos a seguir:

Pelar la batata, el membrillo y el pero, cortándolo en trozos pequeños, en “cascos” (así conseguimos que no se hagan puré).

Echar las especias en una bolsita de tela lo más tupida posible, a excepción del palo de canela,  y cerrarla bien.

En una cacerola  echar el agua, el azúcar, la canela y la bolsa de las especias y llevar a ebullición a fin de que se vaya haciendo el almibar, más o menos unos diez minutos.

Añadir los trozos de membrillo y de las batatas y dejar cocer unos cinco minutos, añadiendo a continuación los trozos de pero (éstos se cuecen antes) dejándolo hacer a fuego lento hasta que estén blanditos los trozos de fruta y el almibar haya espesado.

Retirar la bolsa de las especias.

Dejar enfriar y servir…..espero que les guste y disfruten éstos sabores otoñales.
¡ Buen fin de semana !

6 comentarios:

  1. !! Pues que viva tu suegra y olé !! que menuda compota nos dejas hoy gracias a ella, Toñi. Si es que la cocina de antaño es una maravilla, fíjate con que pocos ingredientes y naturales aún encima, se prepara un sabroso postre. En casa también la hacen mis padres, pero solo con manzana y pera, habrá que probar con la batata también que aún no sé a que sabe, hija mía. Anda que ya me vale, también jajajaja.
    Un beso encanto y otro enorme para eses suegros que tienes, cuídalos y disfruta de ellos cuanto puedas.

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  2. Yo también recuerdo que mi suegra hacía algo muy parecido a esto!!!! Si es que las recetas antiguas son las mejores... y si sin malagueñas.. más!!!!

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  3. Siempre que nos muestras cuadros pintados por tu suegro me quedo maravillada, eso es arte, parecen fotos de lo bien que pinta, es una maravilla, espero que siga pintando muchos años más y disfrute junto a tu suegra de todos esos ricos platos de la gastronomía malagueña. Están los dos muy guapos en la foto.
    Con batata no he probado nunca la compota, imagino que estará muy rico. El membrillo si me gusta.
    Buen fin de semana preciosa.

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  4. Querida Toñi: Como siempre un placer pasarme por aquí, porque siempre me relajo tras leer tus publicaciones. No sé lo que tienes pero para mí es fantástico por tu cercanía, y sacando recetas tan antiguas como esta. Me recuerda a mi abuela que le encantaban las batatas y los peros. Ja ja.

    Feliz semana guapísima. Y perdona por no seguirte como quisiera pues para mí es siempre una grata sorpresa y un placer leerte.

    Besos.

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  5. Qué delicia de compota y qué tesoros te regalan tus suegros, cada uno te da lo mejor de sí y eso es algo de agradecer y valorar siempre. Cómo disfrutaras compartiendo recetas con ella y aprendiendo cosas nuevas, y cómo te agradecemos que lo compartas con nosotros. Este postre es tan exquisito como cualquier otro de restaurante, con mucho más cariño y sabor que muchos otros. 1 besazo Toñi y feliz semana!!

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Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

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