lunes, 21 de marzo de 2016

TORRIJAS DE LECHE



¡¡ No sigas comiendo que te vas a poner como el Quico….!!
Ésta frase la escuché de mi marido, cuando no podía resistirme en ir cogiendo trozos cada vez que entraba éste fin de semana por Mi Cocina, un dicho que solemos decir los andaluces que viene a significar algo así como “hartarse de comer”.

Es curiosa la frase ¿la conocían? su origen tuvo lugar en algún lugar de Andalucia, cuando “El Quico”, curioso personaje de los años 40, época de las pertinaces hambrunas de la post-guerra, tuvo la ocasión de comer una inmoderada cantidad de gambas que tuvo que ser conducido de urgencia a un hospital.

No he llegado a tal extremo con las torrijas, pero les puedo asegurar que no me hubiese importado comerlas todas, casi de un tirón....es un postre sencillamente delicioso.

Como suele ocurrir con muchos dulces no se conoce a ciencia cierta el origen, unos dicen que el origen es andalusí, otros mudéjar y en la que parece que coinciden más es la que proviene de los romanos debido a que la podemos encontrar en muchos lugares en los que estuvieron asentados el antiguo Imperio.

Las referencias sobre las torrijas se hunden en la historia de los tiempos. En Apicius, Marcus Gavius Apicius) fue un gastrónomo romano del siglo I d. C., autor del libro "De Re coquinaria", que constituye una fuente para conocer la gastronomia en el mundo romano, ya hace referencia a una preparación similar a las torrijas: “rompe siligenas (galletas de trigo), báñalas en leche, tuéstalas en aceite, riégalas con miel y sírvelas”

También podemos encontrar las Torrijas documentadas por primera vez en un libro del siglo XV del poeta español Juan del Encina que falleció en León en 1529 y en el que aparece “Miel y muchos huevos para hacer torrejas“, al parecer estaban indicadas como plato para la recuperación de parturientas.    Tengo entendido que la primera receta que se encuentra de las torrijas es en el libro de Domingo Hernández de Maceras “El libro del Arte de Cozina” de 1604.

Por cierto ¿Sabian que La palabra torrija procede de torrar? Torrar, nos llega del latin: torrēre que significa, tostar o poner un alimento al fuego o a un calor intenso hasta que toma color sin llegar a quemarse.

Las torrijas no son patrimonio exclusivo de la cocina española, pienso que en gran medida son parte del patrimonio mundial, si bien no gozan del reconocimiento identitario como postre tradicional que se le brinda en España.

Podemos encontrar variantes de torrijas en numerosos países que con ligeras variaciones tanto de ingredientes como de modo de elaboración, mantienen la esencia de la torrija, un pan remojado en leche con huevos, posteriormente frito o en algún caso a la plancha, inclusive al horno.

Las “torrijas” deberían realmente considerarse “patrimonio de la humanidad” ya que las podemos encontrar por medio mundo, con distintos nombres e incluso alguna que otra pequeña variante dependiendo del país donde se hagan.    Les cuento algunos ejemplos:

En Portugal: Son tradicionales las llamadas “Rebanadas”, cuya elaboración son similares a nuestras clásicas torrijas, que suelen ser consumidas en cambio en época navideña.    O las denominadas al “Estilo del Minho”, que suelen ser acompañadas con almibar hecho con vino de Oporto y cáscara de naranja

En Francia, las denominan “Pan Perdu” (Pan perdido). Si bien los ingredientes básicamente son los mismos que en nuestra receta, el método de elaboración es sensiblemente distinto, en vez de freírlas las hacen a la plancha o al horno y casi nunca les falta la vainilla.    Y en Anjou en Anjou, las “engañan” con triple seco. En Normandía, en cambio, las flambean con pommeau un aperitivo alcohólico obtenido por la mezcla de zumo de manzana no fermentado y de calvados.

En Alemania, reciben el curioso nombre de Armer Ritter (Caballero pobre), empapan el pan con la mezcla de huevos batidos y leche, añadiendo azúcar y vainilla, para posteriormente freírlas en mantequilla clarificada. También tiene su versión con vino. Una vez fritas las espolvorean con azúcar, canela y salsa de vainilla.

En Rusia, siguen la misma receta que en Alemania, se denominan “Grenki”, aunque tiene un ligero giro, son ligeramente saladas, aun cuando las usan como postre.

En Grecia, es la misma receta que nuestras clásicas torrijas, pero con muy, muy poquisima leche, reciben el nombre de Auyócptec.

La torrija británica tiene un nombre similar a la alemana, Poor Knights of Windsor (Caballeros pobres de Windsor), aunque también son llamadas french toast, tostadas francesas.    En este caso el líquido para empapar el pan es una mezcla de leche y vino blanco dulce, o incluso jerez. El resto de la elaboración es igual que nuestra torrija y a la hora de servir la ponen mermelada de naranja y canela molida.

En Canada, la receta de las torrija son provenientes de la versión francesa, se llama pain doré; en la zona anglófona french toast, aunque en ambos casos usan para decorar y endulzar: el sirope de arce.

En Asia, encontramos y más concrecamente en el Sur de China, en Hong Kong, la versión de la torrija, recibe el nombre de 法兰西多士,  Xi Duo shi, en este caso remojan el pan en huevos batidos y soja antes de freírlos.

En Marruecos, como corresponde a la cocina marroquí, y en especial a los postres, la torrija tiene un extra de azúcar.  Se baten los huevos con azúcar hasta obtener una mezcla de color blanco, posteriormente se añade la leche y agua de azahar. Se empapa el pan con el líquido resultante y se fríe en mantequilla.     Se les llama Khobz belbid خبز بالبيض, simplemente pan y huevos.

En Málaga, como no, no pueden faltar en las pastelerías en ésta época del año, Cuaresma y Semana Santa, siguiendo la costumbre ancestral basado probablemente para aprovechar el pan que sobraba y contrarrestar la época de ayuno con un poste muy sencillo de elaborar. 

Hoy, les animo a preparar, degustar y no poder dejar una en el plato, las clásicas torrijas. Los ingredientes básicos de éste dulce, como Vds. sabrán, son la leche, el pan, los huevos y el azúcar.

Aunque no puedo dejar atrás, quizás la torrija más malagueña

las que solemos degustar con ése vino moscatel malagueño y remojadas o embadurnadas con miel…tal y como podrán ver en la entrada que publiqué en Abril del 2011 (AQUI pueden ver la receta).

¿Cómo hice éstas de leche, las más clásicas?

Ingredientes:

8 rebanadas de pan especial para torrijas (se puede encontrar hoy en dia en cualquier supermercado o panaderías especializadas.  En su defecto, pueden usar pan blanco, cortado en rodajas de un dedo de grosor, de miga blanca, asentado, del dia anterior), ½ litro de leche entera, dos palitos de canela en rama, la cáscara (la piel) de un limón mediano,  cuatro cucharadas soperas de azúcar, dos huevos y aceite de oliva para freir.    
Y para decorar: azúcar y canela molida.  

Los pasos a seguir:

En una cacerolita echar junto con la leche, el azúcar, la piel del limón y los palos de canela, remover bien y llevar a ebullición durante dos o tres minutos.

Apartar del fuego, colar y reservar la leche.

Batir los huevos.

Pasar la leche a un plato e ir remojando las rebanadas de pan en la leche, una a una.

Echar en aceite en la sartén, cuando esté caliente, ir pasando las rebanadas de pan por los huevos batidos, rebozarlas bien y echarlas en la sartén.

Dejarlas freir por un lado, cuando esté dorada, darles la vuelta…con cuidado de que no se quemen.

Sacarlas con un escurridor y colocarlas sobre papel de cocina, dejándolas que se enfríen unos minutos.

Mientras preparar un plato con abundante azúcar e ir pasando las torrijas de forma que queden bien impregnadas de azúcar por todos lados.

Espolvorearlas con canela molida……

¡¡Disfruten de éste humilde y delicioso postre, sin ponerse como “El Quico”……!!

6 comentarios:

  1. Divinas Toñi, a mi me gustan tambien muchisimo, son un peligro tenerlas cerca, tengo hechas unas pocas ya que cada año las hago diferente, y tengo que confesar que las primeras que hice que eran las que aprendi de mi madre, van ganando, todas estan buenas, muy buenas, demasiado buenas jajaja, un beso guapa

    ResponderEliminar
  2. Quizá por nuestra cercanía a tierras portuguesas, que mi abuelo siempre llamaba rebanás a las torrijas. La verdad es que una torrija recupera a una parturienta y resucita a un muerto, sobre todo si son como las tuyas. Un placer leerte siempre, Toñi.
    Por cierto, acuérdate de nuestro concurso, anímate a participar.
    Un beso fuerte de las chicas de Cocinando con Las Chachas

    ResponderEliminar
  3. Estupendas,así las hago yo son mis preferidas.Estupenda entrada muy didactica. Me encanta saber el origen de nuestros platos.Besos

    ResponderEliminar
  4. Lo de ponerse como el Quico también lo dice mi madre y ella es aragonesa, imagino que se tratará del mismo Quico.
    Menuda clase magistral sobre torrijas nos has dado hoy Toñi, siempre se sale de tu blog aprendiendo algo nuevo; el post de hoy es para leerlo con un plato de torrijas delante e ir comiendo.
    Besos y feliz Semana Santa guapa!!

    ResponderEliminar
  5. Querida Toñi: Las torrijas son un placer para los sentidos. Y saber que se hace en tantos lugares, qué curioso las distintas variantes. Yo las tengo ahora en el trabajo de "Aparicio", y no puedo resistirme a comerme un poquito todos los días hasta que desaparezcan. Feliz Semana Santa wapa.

    ResponderEliminar
  6. Yo con las torrijas me pongo como el Quico y como la Quica!!, no puedo evitarlo pero soy un saco sin fondo en cuanto las tengo delante, me encantan Toñi y si pasan dos o tres días por ellas, tanto mejor y más me saben. Solo que en mi caso raras veces sucede, me las zampo antes jajajajaja. Divinas, un bocado realmente rico y te han quedado de diez.

    Besiness

    ResponderEliminar

Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...