viernes, 10 de junio de 2016

FIDEOS TOSTADOS CON LANGOSTINOS ACOMPAÑADO CON SALSA MAYONESA DE HIERBABUENA (o DE PIMIENTOS DEL PIQUILLO o ALI OLI)



Me abochornaba reconocer que nunca pude terminar de leer “El Quijote” desde que compré tan insigne obra de D.Miguel de Cervantes, allá por el año 1966 en el Circulo de Lectores; de vez en cuando, sobre todo los últimos años he estado a punto de volver a sacarlo de la última estantería de mi biblioteca, a la que sólo puedo llegar si me subo en un reposapiés blanco e impoluto de ésta habitación tan especial para mi, donde leer es un acto especial, relajante, maravilloso…..

Nada más comenzar el año, me propuse en honor al IV Centenario de la muerte de Cervantes leerlo de principio a fin…..tal y como suelo hacer con todos los libros que llegan a mis manos, leo hasta la última letra impresa en cada página, incluidas tapas y forros de tapas; maniática que es una, todo hay que decirlo.

Lo comencé y me fue cautivando el Hidalgo Don Quijote, letra a letra, página a página…..hasta que cayó en mis manos un nuevo libro que llegó a mi biblioteca como tantos otros cuando paseo por algunas de las librerias que nos gusta visitar con relativa asiduidad; confieso no haber leído nada de su autora (Maria Dueñas) y no haber visto ni uno de los capítulos de una serie televisiva, por lo visto muy famosa, que hicieron del libro, el nombre: El tiempo entre costuras.

Por pura curiosidad, abrí sus primeras páginas y comencé a leer:   
 
Una máquina de escribir reventó mi destino. Fue una Hispano-Olivetti y de ella me separó durante semanas el crsital de un escaparate.   Visto desde hoy, desde el parapeto de los años transcurridos, cuesta creer que un simple objeto mecánico pudiera tener el potencial suficiente como para quebrar el rumbo de una vida y dinamitar en cuatro dias todos los planes trazados para sostenerla.    Así fue, sin embargo, y nada pude hacer para impedirlo.

No eran en realidad grandes proyectos los que yo atesoraba por enconces.   Se trataba tan sólo de aspiraciones cercanas, casi domésticas, coherentes con las coordenadas del sitio y el tiempo que me correspondió vivir; planes de futuro asequibles a poco que estirara las puntas de los dedos.

En aquellos dias mi mundo giraba lentamente alrededor de unas cuantas presencias que yo creía firmes e imperecederas.    Mi madre habia configurado siempre la más sólida de todas ellas.       Era modista, trabajaba como oficiala en un taller de noble clientela.  Tenía experiencia y buen criterio, pero nunca fue más que una simple costurera asalariada; una trabajadora como tantas otras que, durante diez horas diarias, se dejaba las uñas y las pupilas cortando y cosiendo, probando y rectificando prendas destinadas a cuerpos que no eran el suyo......

Paré de leer, no podía seguir, se me saltaron las lágrimas; me impactaron aquellas líneas….parecía que iba a contar mi vida, aunque no era el mismo lugar, ni coincidía en el tiempo.     Pero mi madre era costurera, una trabajadora además de ama de casa que se ocupaba de todas las tareas incluido el cuidar de sus hijos durante muchos años sola, ya que mi padre era conductor de autobuses y su recorrido hacía que estuviese viajando y pernoctando fuera de nuestra casa.      Ella, mi madre, también se dejaba las uñas, las pupilas, cortando, cosiendo durante muchísimas horas…probando y haciendo prendas para otras mujeres.

Y mi destino, quizás lo cambió aquella máquina Hispano Olivetti Studio 45 que aún guardo en su maleta, que me compraron mis padres cuando terminé el Bachillerato a finales de los años 60. Y que guardo con muchisimo cariño....

Aquella máquina de escribir marcó el rumbo de mi vida y me “Orientó” a no seguir estudios superiores y encaminar mis pasos hasta aquella prestigiosa academia, Almi, situada en la hoy en día famosísima Calle Larios, donde prepararme para ser una buena secretaria.

Sí, su teclado escribió mi destino en aquella época de mi vida; estaba escrito: entraría a formar parte de una gran empresa en menos de un año.

Y durante más de tres décadas mi nombre pasó a ser Toñi Sánchez de “Orient”.  Los relojes "Orient" marcaron los segundos, los minutos, las horas de mi existencia.


Mi madre dejó de coser “para la calle”, como solíamos decir, siguió cosiendo siempre, para mi, para mi hijo, para ella……..

Visto desde hoy, desde el parapeto de los años transcurridos no me arrepiento lo más mínimo, al contrario, doy gracias al destino, a la vida por toda la experiencia acumulada desde aquellos dieciseis años recién cumplidos cuando comencé a trabajar en Orient.

No siempre fuí sólo ama de casa, además de madre fui una ejecutiva en una empresa multinacional de la que me sentí parte a nivel profesional e incluso familiar; crecí y aprendí en ella a ser mujer trabajadora en un mundo donde los hombres eran los que podían llegar a ésos niveles profesionales.  
 
Me gustaba mi trabajo, me apasionaba, disfrutaba con ello, viajaba y descubría el mundo…..pero no dejaba atrás lo más mínimo mi pasión por la gastronomía, aunque lógicamente no tenía mucho tiempo para cocinar, sí que procuraba cocinar en cuanto podía, procuraba y necesitaba estar en “Mi Cocina”…..una cocina ante todo muy malagueña, pero a la que con el paso del tiempo, de las culturas que fui conociendo, se fue convirtiendo en una cocina más internacional, tal y como Vds. pueden ver en éste recopilatorio de recetas: mi blog.


En éstos momentos, aún sigo leyendo el libro de El Tiempo entre costuras, mientras en mi mesita de noche espera su turno D. Quijote, que no volverá a su estantería de la biblioteca hasta que haya leído hasta el último punto de las increíbles aventuras e historias del caballero de la triste figura, D. Alonso Quijano.


Hoy les propongo preparar algo más de mi tierra, aunque debería decir de mi mar, un plato marinero, marengo….fideos fritos con langostinos, con un toque malagueño, una mayonesa de hierbabuena.

¿Se animan?  Lean y vean cómo lo hice:
Ingredientes para dos personas:

12 langostinos grandes, un tomate mediano, un pimiento verde (tipo italiano), dos dientes de ajo, media cebolla pequeña blanca dulce, una cucharada pequeña de colorante alimentario, sal, un pimiento chile pequeño (si gusta más picante añadir uno o dos más), medio vaso de aceite de oliva virgen extra, un litro de caldo de pescado (suelo hacerlo con las espinas de las rosadas), cuatro vasos pequeños de fideos “O”, un huevo, medio vaso de aceite de girasol y una rama de hierbabuena.

Los pasos a seguir:

Poner en una cacerola agua y las espinas de las rosadas, llevar a ebullición, dejar unos diez minutos cocer, espumerear las veces que sea necesario, colar el caldo y reservar caliente.

Picar el tomate, el pimiento, la cebolla y un diente de ajo en trocitos pequeños.

Pelar los langostinos y reservar la carne por un lado y las cabezas y la piel por otro.

En una cacerolita echar un buen chorreón de aceite de oliva y una vez caliente incorporar las cabezas y piel de los langostinos, salteándolos durante unos minutos hasta que cambien de color. 

Sacarlos con una espumadera, reservándolos.

Echar en el mismo recipiente la verdura y pocharlas hasta que estén fritas, echar un poco de caldo, el colorante alimentario y pasarlas a puré con el brazo de la minipimer.

Añadir el resto del caldo, las cabezas y la piel de los langostinos y dejarlo cocer durante unos quince minutos más o menos.   Salar al gusto.

Colar el caldo, espumerear bien y reservar caliente.

Picar el otro diente de ajo, muy picadito.

En una sartén echar el resto del aceite de oliva, los ajitos, el pimiento chile y los langostinos; a fuego lento dejar que los langostinos cambien de color, que se doren levemente por ambos lados, con cuidado de que no se quemen los ajos, ni los langostinos.

Incorporar los fideos y a continuación el doble de volumen del caldo de pescado (cuatro vasos pequeños de fideos, ocho de caldo). 

Es preferible echar un poco menos de caldo y que no quede caldoso….siempre se puede añadir un poco más de caldo.

Dejar hervir los fideos a fuego fuerte durante unos cinco minutos más o menos.

Para que queden tostados bien se puede meter en el horno y dejarlos “tostar” dándoles un golpe de calor por arriba o como yo suelo hacer, dejarlos un ratito al calor de la vitrocerámica y así se tuestan con el calor de la sartén.     

He de reconocer que a mi familia no les gusta tostados, por lo que cuido ése detalle.

Mientras preparar la mayonesa:

En un vaso de la minipimer echar el huevo, el aceite y un pelín de sal.  A máxima potencia con el brazo en el fondo esperar un minuto, ir subiendo y bajándolo hasta conseguir la textura deseada, en éste momento añadir la hierbabuena cortadas las hojas en trocitos y mezclarla con la mayonesa.
Pasarla al recipiente donde se vaya a servir.

Aunque si prefieren la mayonesa normal y corriente, como suele ocurrir en casa a algunos comensales…..también pueden sacar en un recipiente un poco, antes de añadir la hierbabuena, e incluso echarle un poco de ajo y hacer el llamado “ali-oli”.    Los fideos sabrán riquisimos.

¿Y si a la mayonesa le echan un pimiento del piquillo (de los que ya vienen en conserva) y le dan éste color y sabor tan exquisito?

Les garantizo que quedará sorprendentemente delicioso...

Hay que agradar a todos….¿no creen? 

Sea acompañada por la salsa mayonesa que más guste, he de contar que siempre suelo poner la sartén directamente en el centro de la mesa y de allí, me gusta ir sirviendo a los comensales. 

Disfruten de éste delicioso plato, fácil de preparar, rápido y veraniego….Y de postre ya en Málaga unas dulcísimas brevas

O unas cerezas del precioso pueblo malagueño de Alfarnate

Buen fin de semana. Y recuerden mi consejo, si pueden disfruten de Málaga.

11 comentarios:

  1. Com pasa el tiempo he caido en la cuenta que hace treinta años que lei el Quijote , me lo regalo para mi 15 cumpleaños mi querida vecina Arabia la cual me inculco la pasion por la lectura y la cual fallecio tres años despues , me llevo varios meses pero no coji otro libro hasta que no termine los dos tomos.
    Los cuales conservo en mi modesta biblioteca como oro en paño junto al resto de libros que ella me regalo desde que yo tenia 6 años.
    El tiempo entre costuras lo lei una vez empezo la serie ,una compañera de trabajo lo compro y una vez lo leyo me lo dejo el verano pasado y como suele pasar me gusto mas el libro que la serie y eso que me esta ultima me gusto mucho te recomiendo la veas una vez lo hayas leido.
    Me ha encantado leer como fueron tus incios profesionales me imagino lo que habras vivido al iniciar tu vida laboral con 16 años en ese mundo de hombres ,sin duda has sido un orgullo de hija ,madre y esposa.
    Los fideos tostados como todo lo que sale de tu cocina te han quedado de relujo no lo siguiente , ojala estuvieramos mas cerca por que me tendrias en tu cocina muchos dias viendote cocinar todos esos maravillosos platos de tu querida Malaga y por supesto estaria encantada de enseñarte a usar el microondas.
    Bicos mil y feliz finde wapisimaaaaa.

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    1. Tenerte como vecina y como amiga sería, como es en la distancia y en la nube, maravilloso. Un placer.
      Besitos y buen fin de semana.

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  2. Estos fideos, Toñi, se salen del plato!! Buena elección de receta y de libro, un placer leerte siempre, amiga.
    Un beso de las chicas de Cocinando con las Chachas

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  3. Hola preciosa!!
    Pues ahora que te has decidido a leer "El Quijote" no te vuelvas atrás porque cuando acabes de leer su última página te preguntarás como es posible que no lo hayas animado a leerlo antes. Yo lo hice hace ya muchos años, en mi época de estudiante (ya ha llovido...ya). El que no leí fue "El tiempo entre costuras", como tampoco seguí la serie en televisión, pero bueno...estoy a tiempo y quizás este veranito, caiga.
    ¿Sabes con que me has traído recuerdos tú a mi? pues con esa Olivetti. Tuve una igual y creo recordar que con 12 años. Me la habrían regalado mis abuelos paternos (con los que me críe) por unos Reyes. Estaba loca por tener una y se la pedí por si había suerte y caía. Así fue, lloré de emoción al verla. Era de un color gris claro y mira que le dí curro a la pobre jajajajaja. Desde trabajos escolares hasta cuentos infantiles que me inventaba y luego recopilaba en una carpeta de cartón duro. !!Que tiempos!!. En fin...que me lío y luego te dejo aquí escrito medio testamento jajajaja.
    Estos fideos me gustan y mucho, como bien dices, son facilitos de preparar y perfectos para el verano. La salsa mayonesa de hierbabuena todo un acierto, Toñi.

    Besines encanto

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  4. Haaaala Toñi casi hemos coincidido yo con arroz y tu con fideos, los fideos los suelo freir cuando hago fideua, pero asi guisados no los suelo hacer, habra que probarlos porque pintan muy bien, un beso
    Yo tambien tengo una Olivetti, creo que muchas chicas de la epoca era lo que mas nos gustaba, fui a una academia a aprender mecanografia y las cosas de la vida, estaba cerca de una clinica y alli fui a dirigir mis pasos, trabajando 8 años, luego en la consulta particular de un cirujano y al final de mi vida de soltera en la telefonica de telefonista, ya de alli me case y esa ya es otra historia jajaja (por cierto la Olivettis la pintamos de rojo brillante para mi hija que la queria) y aun existe, un beso

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  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. He eliminado éste comentario, ya que éste blog no es para que Vd. se haga publicidad. Este mismo texto que he eliminado, lo va poniendo por todas las recetas y otros blogs que suelo visitar.

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  6. Sonriendo me tienes con lo del libro del Quijote, leí una versión infantil de pequeña, en casa tengo desde hace tiempo los dos tomos con la historia completa que aún no he leído, hace unos días subida a una escalera limpiando la estantería pensé en leerlo, algún día lo haré.
    También la máquina de escribir que aún conservo formó una parte importante de mi vida.
    Ahora me quedo con los fideos que en mi casa triunfan y dándole el toque de la hierbabuena ha de ser una opción más refrescante y de postre las cerezas y las brevas.
    Besos.

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  7. Querida Toñi: Me encanta la receta, tus recuerdos, y la visión tan positiva que tienes de la vida. Me encanta, y quiero expresártelo porque eres "Una máquina escribiendo", y contándonos todas tus experiencias que tanto me divierten y me emocionan.

    Como siempre "FELICIDADES". Buena semana wapa :)

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  8. Buenas noches,

    Lo primero darle la enhorabuena por este blog que rebosa malagueñismo por los cuatro costados, una maravilla (y que acabo de descubrir dicho sea de paso).

    Tengo una duda: cuando dice "un vaso pequeño" imagino que no se referirá al tradicional vaso de agua de unos 200ml sino al tamaño algo inferior, como la mitad más o menos, es por tener una referencia exacta de las cantidades, aunque con el "puñaillo" creo que me las apaño bien... claro, depende de la mano que mida ese "puñaillo" :)

    Muchas gracias por su atención y ¡¡muchas felicidades de nuevo!!.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Buenos dias....Ante todo muchas, muchisimas gracias por sus amables palabras; comentarios como el suyo, el que visite mi cocina es lo que me anima a seguir publicando.
      Efectivamente me refiero al vaso mediano....aunque siempre suelo decir que la cocina es experimentar, probar y cogerle el "truco" a cada receta adecuándola al gusto personal.
      suelo usar mucho "un puñaito" (lo que cabe en mi puño), expresiones de mis mayores.....
      Y nuevamente...gracias por visitar "Mi Cocina"...que es "Su Cocina", una cocina ante todo muy malagueña...
      Saludos cordiales.

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Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

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