BIZCOCHO ESPONJOSO CON FRUTOS ROJOS

“La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar” (Forrest Gump)
Cuenta la leyenda que el dios Quetzalcoatl, uno de los dioses más importantes de la cultura prehispánica, de los teotihuacanos, mexicas, toltecas, olmecas e incluso mayas (éstos últimos le llamaron Kukulcan), conocido como “la serpiente emplumada”, regaló a los hombres un árbol del que se podía extraer una bebida espumosa que daba una gran energía a quién la bebía: el tchocolatl.

Fueron los Mayas quienes rindieron culto a Kukulcan en una de las maravillas del mundo, Patrimonio Cultural de la humanidad, la pirámide de Chichen Itzá, donde se puede observar las cabezas del Dios protegiendo la escalinata principal
                       En Chitchen Itza, Diciembre del 2008, a los pies del Dios Kukulkan

El chocolate, era denominado el “alimento de los dioses”, sobre él existen estudios científicos que aseguran que en la América precolombina el chocolate llevaba cultivándose cerca de cinco mil años.

Los pueblos mesoamericanos que lo consumían llamaron al cacao “kakawa” y a la bebida que elaboraban “cacahuaquchtl”,

La palabra chocolate apareció a finales del siglo XVI y tiene su origen en la palabra maya “chocol” que significa revuelto,caliente o amarga y del nahuált “atl” cuya traducción es agua. Por lo que chocolate viene a significar “agua amarga, revuelta o caliente”.

En sus inicios, el chocolate era una bebida oscura, espera y espumosa. Se cree que existen al menos 22 especies de cacao, y sus semillas eran usadas como monedas poseyendo valor comercial. He podido leer que fue Hernán Cortés y el monje mercedario Bartolomé de Olmedo quienes introdujeron el chocolate en España hacia 1528.

El amargor propio de aquel primer chocolate que descubrieron fue endulzado con azúcar de caña y con el tiempo también con canela e incluso vainilla. Aunque a lo largo de la historia ha habido diversos intentos de solidificar el chocolate, no es hasta el siglo XIX cuando se produce la auténtica revolución industrial de este producto.

Ése chocolate que conquistó Europa y los paladares de todo el mundo, conquista "Mi Cocina".

Aún cuando me llega el intenso olor del chocolate en Mi cocina resuenan en mi memoria y canturreo al compás la vieja canción de aquellos juegos infantiles de mi niñez:

El patio de mi casa es particular, que cuando llueve mucho se moja la mitad….

Agáchate y vuélvete a agachar….

Chocolateeeeee, molinillo, Corre corre, que te pillo…….

Estrofas arropadas por las contagiosas risas, por la miradas de las madres que charlaban al calor de los timidos y tardíos rayos de sol en los días de invierno, mientras esperaban con paciencia poder darnos las meriendas, pan tierno con onzas de chocolate…..

Es curioso, como que un solo producto, un bulbo llamado cacao, haya dado tanto a nuestras vidas, sabor, olor, bienestar..sirviendo de inspiración para letras y canciones, sin olvidarnos de su influencia en los libros.

Sí, es cierto, el CHOCOLATE, así con mayúscula, también tiene su espacio en la literatura, tan amplio que sin dudarlo puede abarcar montones de libros. Y el primero que me viene a la mente es el ya famosísimo "Como agua para chocolate", de Laura Esquivel, aunque no deben dejar de reconocer que son muchos, muchísimos, los libros dedicados especialmente para niños, en que el dulce sabor del chocolate es protagonista, quizás el más conocido: Hansel y Gretel, La casita de chocolate…..

Pero no se queda atrás el chocolate en el mundo del cine… ¿Qué niño, o sin serlo tanto, no soñó alguna vez con recorrer la fábrica de chocolate de Willy Wonka? La película, Charlie y la fábrica de chocolate, basada en el cuento de Roal Dahl "Charlie y la fábrica de chocolate", donde aunque el cine no se pueda oler ni degustar, niños y no tan niños al ver la película nos relamimos acompañando a un excéntrico Johnny Depp (su protagonista) y sus graciosos Oompa Loompas, los trabajadores de la fábrica provenientes de Lumpalandia

También la palabra “chocolate” me traslada a aquella película “Chocolat”, donde igualmente el singular actor Johnny Depp, es coprotagonista junto con Juliette Binoche, una repostera que inaugura una chocolatería repleta de dulces capaces de despertar los ocultos apetitos de los habitantes del pueblo, de quienes acaba ganándose el aprecio de tan peculiares vecinos, mientras éstos caen en la golosa tentación del chocolate.

El chocolate, ése producto que casi sin darme cuenta forma parte de mi vida: aquellas meriendas infantiles, los humeantes tazones de chocolate recién hecho, a la taza para mojar los malagueños tejeringos, que si un “cola cao”, o los novedosos cereales chocolateados, que si una tablita de chocolate con el café después del almuerzo, o unos bombones para celebrar cualquier cosa, qué más da….y no me olvido de las cremosas tartas con chocolate que alimentan el alma y el espíritu, que no suelen faltar en mi cocina…
Hoy les animo a preparar éste BIZCOCHO ESPONJOSO CON FRUTOS ROJOS 
¿CÓMO LO HICE?

INGREDIENTES:

150 grms. de harina de trigo, 2 huevos, 115 grms. de azúcar, 100 grms. de mantequilla a temperatura ambiente, 100 grms. de chocolate, 120 grms. de yogur griego, ½ cucharada pequeña de sal, 1 cucharada pequeña de levadura química, 1 cucharada pequeña de bicarbonato, 1 cuchara mediana de extracto de vainilla y dos cucharadas soperas de licor de naranja.
Para decorar: frutos rojos (en ésta ocasión arándanos y frambuesas), una ramita de hierbabuena, azúcar glass, 125 grms. de chocolate, dos cucharadas soperas de licor de naranja  y 100 grms. de nata.

LOS PASOS A SEGUIR:

Precalentar el horno a 180º C (calor arriba y abajo)

Derretir el chocolate en un cazo al baño Maria y reservar.
En un cuenco batir la mantequilla junto con el azúcar hasta conseguir una textura cremosa.

Añadir el extracto de vainilla, la sal y continuar batiendo. Incorporar los huevos, uno a uno sin dejar de batir hasta que quede una mezcla homogénea.

Incorporar la harina, la levadura y el bicarbonato tamizándola batiendo de forma que no queden grumos.

Añadir el chocolate derretido, el yogurt y el licor de naranja, remover bien hasta que quede totalmente integrados todos los ingredientes.
Untar un molde con mantequilla (usé un molde de 20 ctms. de diámetro) forrando la base con papel de hornear. Echar la preparación del bizcocho, introduciendo en el horno durante 45 minutos aproximadamente (va en función del tipo de horno e incluso molde) hasta comprobar, pinchando en el centro, que no sale húmedo.
Sacar del horno y dejar de enfriar totalmente. Una vez frio el bizcocho, desmoldar.
Mientras en una cacerola echar la nata y el chocolate troceado, poner a fuego medio y dejar derretir, incorporar un chorreón de licor de naranja, removiendo a fin de que se integren ambos productos. Retirar del fuego y dejar templar.
Cuando adquiera una consistencia no muy líquida echar el chocolate sobre el bizcocho y dejar que se enfríe, colocando a continuación los frutos rojos. Incorporar sobre ellos azúcar glass y decorar con la hoja de hierbabuena.
Endulcen la vida con chocolate....
La bebida divina, que aumenta la resistencia y combate la fatiga. Una taza de ésta preciosa bebida permite al hombre caminar durante un dia entero sin comer (Hernán Cortés – 1519)

2 comentarios

  1. Hola, Toñi, qué rico es el buen chocolate, todo en su medida pero es un producto para disfrutar. A la vista está tu pastel tan esponjoso, tan chocolateado y coronado por los frutos rojos que combinan perfectamente con él. Mil besos y con tu permiso me llevo un trocito.

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    1. Algún día, espero que no muy lejano podamos degustar un trozo, o una sopa, o un café, o un vino....y conocernos personalmente. Eres un cielo. Muchas gracias siempre por tu visita y tus comentarios.

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Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.