martes, 17 de julio de 2012

BROCHETAS DE POLLO A LA THAILANDESA



Fué llegar al aeropuerto Don Muang (Bangkok), allá en el mes de Noviembre de 1994, nada más bajar de la enorme mole, un Boing 747-4D7, el vuelo de la Thai Airways y una vez que me sobrepuse de la primera impresión al llegar a Bangkok, el calor, un calor que asalta, que te envuelve por completo, olvidé las horas de vuelo y mi deseo era descubrir todos sus tesoros.    

Thailanda es uno de los destinos que me han cautivado en mi vida, con un halo de misterio, de exotismo, su belleza llena de contrastes, la tierra de la sonrisa (ésta tiene un componente de "estética social") ésta sonrisa llamada "Yim" en tailandés, es el “reino de la tranquilidad”, tierra de hermosos templos e historia, con una riquísima y extensa cultura milenaria.  

Llegué a una gran urbe llena de contrastes, donde el caos del tráfico en sus grandes avenidas repletas de miles de vehículos de todo tipo sobre todo motos y tuc tucs, se unen en perfecta armonía con el silencio de los templos, el verdor de los canales (klongs) que la hacen ser la Venecia Asiática, que confluyen al impresionante rio que cruza La Ciudad de los Angeles, el Chao Praya (Me Nam en Thailandés) surcado por miles de embarcaciones de todo tipo.  

Hay que estar en Bangkok, perderse entre su gente, en sus calles, en sus maravillosos templos coloreados por una espectacular paleta de matices, techos amarillos, rojos y verdes se mezclan con preciosas torres y estupas de pan de oro, donde los monumentos y las figuras de Buda te acompañan en todo momento..fué así como descubrí el “alma” de Bangkok, como me cautivó Thailandia.   

¡¡ Y yo, sin mi equipaje !!  Pués sí, una odisea, mi gran maleta dió prácticamente la vuelta al mundo, pero sin mi….pasado un mes me devolvieron mi equipaje con muchos sellos de diferentes países, eso sí intacto totalmente.    Así que mi primera “aventura” en Thailandia fue comprarme ropa, que a pesar de los años conservo con especial cariño, no sólo por su procedencia y estilo tan oriental, que tanto me gusta, sino por las vivencias y los momentos disfrutados con esos “atuendos” en tan maravilloso país.
Volvimos al año siguiente….y espero volver otra vez.

La cocina tailandesa no es sólo exótica por sus ingredientes, además de sabores realmente refinados, es también un arte, el arte de presentar los platos; una comida a veces demasiado picante (lo único que aprendí a decir: no picante por favor: mai ped crap), donde el ajo y los chiles son estrellas, la lima, la hierba limonera y el cilantro fresco, indispensables y habituales y como no el coco….hacen que se mezclen cinco sabores: dulce, picante, agrio, amargo y salado.

Así procuré recordar los sabores de Thailandia con ésta brocheta……

¿Cómo lo hice?

Preparando una hora antes una estupenda barbacoa mi marido y yo avivando el fuego con tantas ganas que aún tengo agujetas (así que aconsejo dejarle éste menester por completo a otra persona, en éste caso yo a mi marido, o bien haciéndolas a la plancha).

Ingredientes:
Carne de pollo (uso pechugas), pimiento rojo, pimiento amarillo, pimiento anaranjado, cebolla fresca (blanca, cebolleta), champiñones y tomates cherry, leche de coco, zumo de lima (o limón), aceite de oliva y sal.
Hervir en un cazo medio vaso de leche de coco durante dos o tres minutos, hasta que reduzca a la mitad y dejar enfriar.
Cortar el pollo en trozos, cortar las verduras; ensartar el pollo alternándolos con las verduras.
Echar la leche de coco por encima de los pinchitos de forma que impregne sobre todo la carne y dejar una hora aproximadamente en el frigorífico (mientras el carbón de la barbacoa se hacen ascuas y esté perfecto para asar).
Mientras batir un poco de zumo de lima con aceite de oliva hasta casi conseguir una crema (yo suelo usar un pequeño colador, removiendo continuamente y queda perfecto).
Untar las brochetas con la mezcla y salar al gusto.
Asar las brochetas en la barbacoa, dándoles la vuelta hasta que estén listas.   

¡¡ Buen provecho, disfruten del verano, de las comidas al aire libre con un toque Thailandés !!

8 comentarios:

  1. I love skewers... these look terrific.

    ResponderEliminar
  2. Que brochetas más estupendas se ven. Para esta noche me vendrían de lujo.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. Seguro que están exquisitas, la leche de coco tiene que aportar un sabor especial.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Se ven estupendas, deliciosas diria yo, besos

    ResponderEliminar
  5. Rico y sano, además de fáicl, la combinación perfecta :)

    ResponderEliminar
  6. Qué preciosa descripción de tus impresiones y sentimientos en tu viaje a Tailandia, una faena lo de la maleta pero que tiene su bueno que te permitio integrarte más en el país y encima traerte ropa que conservaras siempre con cariño y luego la receta estupenda con esa maceración del pollo y ese aliño tan rico que le has puesto. Un beso viajera incansable!

    ResponderEliminar
  7. Umm,deliciosas Carmen Rosa!. No te sobra alguna?, je,je. Besitos.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por visitar "Mi cocina", por escribir un comentario, lo cual me anima a continuar compartiendo lo que se cuecen por mis fogones y lo valoro enormemente.
Si tiene alguna duda o consulta, indiquelo, contestaré lo antes posible.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...