POLLO AGRIDULCE CON PIÑA AL ESTILO CHINO #GORDOR

Friki es aquella persona que presenta un interés profundo y un conocimiento extenso por uno o varios temas minoritarios o subculturales y que deja traslucir su interés por ése o esos temas a través de su comportamiento, su forma de hablar y/o su imagen externa.

Mamá, no te das cuenta, pero eres una “friqui” de la gastronomía.    Así, sin más, me decía mi hija hace unos días viendo las fotos que con el paso de los años, me he ido haciendo con cocineros a los que admiro y sigo.     Como ésta con mi admirado Gonzalo D´Ambrosio, genial cocinero de "Canal Cocina".

Me dio que pensar.   Hasta ahora cuando pensaba en las personas “frikis” me venía a la mente  personajes como los de la serie “The Big Bang Theory” (que por cierto nunca me canso de ver sus capítulos, una y otra vez, adoro a uno de sus personajes  (pinchen en su su nombre: Sheldon Cooper, le dediqué una entrada en "Mi Cocina"); aquellos “locos” por la ciencia ficción-fantasía, apasionados por los comics-manga o jugadores empedernidos de video-consolas que se suelen autodenominar “gamer”.  

¿Qué es ser friki realmente, me pregunté? Quise saber el origen de su significado y mirar la raíz de ése anglicismo, para saber el por qué de ésa denominación.   Pués bien, “friki” o “friqui” nos llega de la palabra inglesa freak, que viene a traducirse como extraño, extravagante, estrafalario o fanático, por lo que la hemos “castellanizado” para definir a personas apasionadas y unidas por un tema en común, ya sea cine, literatura, ciencia ficción, cualquier tema cultural….¿y por qué no?  Por la gastronomía.

En definitiva, llego a la conclusión de que ser “friki” es encontrar algo que apasiona y gusta, un elemento en el que centrar y dedicar una buena parte de la vida aunque los demás no lo entiendan bien.     

Y pienso que sí, que mi hija puede que tenga razón, soy una “friki” de la cocina.     La gastronomía ha formado parte intrínseca de mi vida, desde mi más tierna infancia me apasionó la cocina de mis mayores, con el paso de los años descubrí la cocina de otros lugares y disfruté de los restaurantes de medio mundo gracias a mi vida profesional y ello me marcó para siempre; estoy convencida de que es cultura, la cocina es un arte y como tal me apasiona.  

Reconozco que la gastronomía es uno de mis grandes “hobbies” y quizás por ello nació mi blog, comencé a escribir éste cuaderno de bitácoras que forma ya parte de mi propio ser.  Y efectivamente, ésa pasión está impresa en mí, hasta tal extremo que si voy a una librería miro o me compro un libro de cocina, si voy a cualquier lugar o incluso a pasear se me van los ojos detrás de mercados, escaparates o establecimiento que tengan algo que ver con la cocina.   Un ejemplo: últimamente he hecho "mi rincón de #AOVE y se me van los ojos detrás de cada botella de aceite que veo...y seguiré sumando....

Reunirnos con amigos e incluso familiares, tarde o temprano sale a colación o una conversación en torno a la gastronomía; cocinar me relaja, el blog me realiza, salir a disfrutar de un restaurante (como siempre…..) me encanta…..pero aún no he caído en la tentación de vestirme de cocinera.   

No lo soy, no soy cocinera, y es más, pensándolo bien llego a la conclusión de que tampoco soy una “friki” de la cocina, sino una persona apasionada por la gastronomía.     Pero me doy cuenta de que ya voy teniendo una edad, que tengo aficiones que quizás el resto de las mujeres de mi generación no practican demasiado: bucear, leer, escribir, pasear, cocinar….y que tengo mi casa llena de materiales propios de ésas pasiones, detalles de la mar, libros, artículos de cocina..

Y justo en ése momento me pregunto ¿bueno, y qué? Soy especial: soy una friki de la cocina.   Exactamente ¿Y qué? Si siento pasión por los grandes cocineros, si tengo la oportunidad me hago una foto con ellos, si aprendo de su arte, de sus recetas, de sus consejos…

Pero hay uno que ha cautivado totalmente “Mi Cocina”, no sólo por sus estupendas, fáciles y resultonas recetas, sino también por su buen hacer gastronómico, por su trayectoria profesional, pero ante todo por su humildad y simpatía, él es Gonzalo D´Ambrosio.   Y le sigo con admiración y cariño, suelo decir que “Mi cocina” es #gordor….y pienso: sí, lo soy y no me doy cuenta: soy “friki” de su cocina.

Su libro “Fácil y Resultón” es todo un referente para mi….de él, ésta receta oriental que publico hoy y que hemos disfrutado en casa; él la publicó con cerdo, su nombre: Cerdo agridulce del chino de la esquina,

en "Mi Cocina" hemos preferido hacerla con pollo e hice algunos pequeños cambios. 

¿Cómo la hice?  

Ingredientes para dos personas:

1 pechuga de pollo troceada y limpia (lo pueden pedir al carnicero), 1 huevo, media cebolla, un pimiento verde, un pimiento rojo, un pimiento amarillo, sal y 100 grms de piña en conserva.

Para freir: Harina de trigo y aceite de oliva.

Para la salsa: Una cucharada de almidón de maíz (Maicena),  seis cucharadas soperas de 50 ml. de vino blanco, 20 ml. de salsa de soja, 20 grms. de kétchup, 20 grms. de azúcar moreno, dos cucharadas soperas de vinagre blanco, el jugo de la piña en conserva. 

Para decorar: sésamo (ajonjolí) y para acompañar: arroz blanco "thai"

Los pasos a seguir:

En un plato batir el huevo.    

Salar los trozos de pollo al gusto, asarlo por harina, a continuación por el huevo batido

y por último, nuevamente por harina

Freir los trozos de pollo en abundante aceite muy caliente. 
Una vez que estén dorados, sacar y colocar sobre papel de cocina a fin de que éste absorba el aceite sobrante.   Reservar.

Cortar la piña en trozos y reservar igualmente.

En un cuenco echar el zumo de piña, diluir la maicena en un poco de agua y añadirla; agregar el azúcar, el vino, el vinagre y el kétchup removiendo bien todos los ingredientes.

Echar la salsa en una cacerolita, ponerla al fuego, llevar a ebullición y dejarla reducir, apartar del fuego y mantenerla caliente.

Lavar los pimientos y cortarlos en trozos pequeños junto con la cebolla.

En un wok o sartén, echar un chorreoncito de aceite de oliva, cuando éste bien caliente incorporar los trozos de pimientos y cebolla salteándolos durante medio minuto aproximadamente, con cuidado de que no se lleguen a quemar.

Añadir la salsa y los trozos de pollo fritos.  Remover bien y dejar hacer uno o dos minutos.

Apartar del fuego y servir muy caliente.

En ése momento espolvorear con ajonjolí (sésamo)

Acompañar con arroz blanco (arroz cocido.  Aconsejo de la clase “thai”, arroz oriental, alargado y muy perfumado).

¿Nos acompañan, a Gonzalo y a mi, a China y disfrutan en su propia cocina de su deliciosa  gastronomía?....ya no tienen que ir al “chino de la esquina”
¡¡ Buen provecho !! 

3 comentarios

  1. En el fondo todos debemos tener algo de friki viendo el significado de la palabra.
    Gonzalo d'Ambrosio es un chef muy simpático, cualquier taller con él se hace muy ameno.
    Y tú no eres cocinera profesional, pero bordas tus platos, menuda pinta tiene este pollo agridulce que parece que de un momento a otro va a saltar al otro lado de la pantalla para poderlo degustar.
    Besos.

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  2. Maravilloso plato! Muy sencillo y se ve delicioso! 😋

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